sábado, 28 de noviembre de 2009

Elecciones 2 - Balotage


"Nosotros consideramos el hecho de votar cada cinco años como una cosa que hace al orden de la naturaleza, pero no es así. El voto es un derecho que se fue conquistando en nuestro país a lo largo del tiempo y con mucho esfuerzo".

"Cuando en 1830 se juró la primera Constitución uruguaya, era "insensato" pensar que las mujeres, los sirvientes, los ciegos y sordomudos, los gauchos y los ebrios, o los soldados rasos, pudieran votar.

De esta manera, durante el siglo XIX se marginaba a casi el 95% de la población, teniendo derecho al voto un porcentaje que oscilaba entre el 5 y el 10%. Sin embargo, éste no era el único impedimento para que en Uruguay se ejerciera plenamente la democracia. La falta de hábito de ejercer el sufragio y el imperante caudillismo de la época no permitían que la confianza en el voto se arraigara con fuerza.

No obstante, el voto de la mujer seguía siendo una deuda pendiente. En 1932 se estableció la posibilidad, pero recién se hizo efectiva en 1938.


De esta manera, Uruguay se convirtió en el segundo país de Latinoamérica, junto con Brasil, en permitir el voto a la mujer, incluso antes que en Francia e Inglaterra. El primero en hacerlo en nuestra región fue Ecuador, que lo habilitó en 1924. En Argentina se estableció en 1947 por iniciativa de Eva Perón. Bastante más tarde, el voto obligatorio comenzó a regir en nuestro país en 1971, año en el que fue elegido Juan María Bordaberry".

Más sobre el proceso de lograr la democracia en La república demoró un siglo en ser democracia

jueves, 19 de noviembre de 2009

"Vamo, vamo arriba la Celeste"




"Hay que saltar, hay que saltar,

el que no salta, no va al mundial.

Hay que saltar, hay que saltar,
el que no salta, no va al mundial"



Aún en plena euforia futbolera, ¡¡¡volvimos al mundial!!!




URUGUAY QUÉ NO NI NO!!!!!

jueves, 12 de noviembre de 2009

Cambia, todo cambia.

¿Por dónde empiezo?

Primero que nada, disculpas, hace unas semanas que apenas doy señales de vida, es que todo está complicado en mi vida, más horas de trabajo que las normales (y ya eran muchas), algunas actividades extra, y junto a eso pocas ganas de escribir.

Estoy en unas semanas de evaluaciones y al mismo tiempo de cambio; creo que ahora si se vienen grandes cambios en mi vida, y me debato entre el miedo, la excitación de lo desconocido y el dolor de saber que seguramente habrá despedidas.

Hace unos días fue mi cumpleaños, y no tenía ganas ningunas de festejarlo, es más quería desaparecer del mundo. Sin embargo al final pasé el día con la familia y a la noche festejé con algunos amigos y, contrariamente a lo esperado, me sentí bien.
Nuevamente me ganó mi deseo por la vida y las cosas buenas que tiene.

A su vez hoy hace un año de esa pérdida que me llevó a comenzar este blog, y por momentos me siento triste, pero como decía entonces , en algún momento las lágrimas comienzan a secarse y uno encuentra el camino hacia la felicidad.

En unos días hará 1 año de que comencé este blog entonces; y evaluando veo que mi vida no ha cambiado como yo esperaba en este año, aunque las cosas parecen encausarse poco a poco, y tal vez antes de lo que espero todo habrá cambiado.

Extrañamente creo que deseo ese cambio, aunque probablemente me traiga algún que otro dolor, miedos, y desafíos que me dejarán con el estómago en la boca y al borde del precipicio... pero quiero eso, quiero miedo, alegrías, dolores nuevos. Ya no puedo atarme a mi misma; hay una parte de mi que no quiere seguir siendo ignorada.


miércoles, 28 de octubre de 2009

De plebiscitos y derrotas

No se anuló la ley de Caducidad, y para los que esperábamos que así fuera se siente como una derrota, una que deja un sabor muy amargo.

Es cierto que esa derrota tiene muchas explicaciones, los uruguayos somos muy de ponernos siempre al medio, de no irnos a los extremos, y si a eso se le suma que no hubo demasiado debate, que muchos jóvenes no tienen los conocimientos históricos necesarios, que muchos mayores no quieren rebuscar en el pasado, etc etc, tenemos el resultado que se dió. La Ley de Caducidad sigue ahí, destilando impunidad y lo que es peor, impunidad ratificada por mis conciudadanos, por la gente con la que me cruzo en la calle, en el trabajo, tal vez hasta por la gente de mi familia, y eso es lo que duele, porque esa gente se transforma en cómplice de algunas de las mayores barbaridades que ha visto nuestra corta historia.

Se sintió como un derrota, se siente aún como una afrenta, y por más que esté orgullosa de nuestros procesos cívicos, no dejo de preguntarme que clase de gente somos para vivir con algo así. Hay muchas explicaciones para el resultado, pero todas me dejan con el mismo sabor amargo.

jueves, 22 de octubre de 2009

Uruguayos...¡Nunca Más!



Hace un tiempo hablé acá de la Ley de Caducidad, en resumen es la ley que dijo que los militares y las acciones tomadas por ellos durante la dictadura no iban a ser juzgados ni perseguidos, con alguna triquiñuela como que el Poder Judicial debe preguntarle al Poder Ejecutivo que casos entran o no en esta ley, lo cual viola de forma flagrante la división de poderes tal como la concibe nuestra constitución. La ley fue puesta a consideración de los ciudadanos en 1988, 3 años después de la primer elección de regreso a la democracia durante la primer presidencia de Julio María Sanguinetti, y los ciudadanos la aprobaron.

Ahora esa ley tan discutida, porque, entre otras cosas no sólo no ha permitido perseguir las violaciones a los derechos humanos ocurridas en ese entonces, pero tampoco ha permitido investigar donde fueron depositados los cuerpos de los ciudadanos desaparecidos, ni dónde están los hijos secuestrados y entregados a otras familias; va a ser sometida a una nueva valoración del pueblo. Al mismo tiempo que votamos presidente, votamos si queremos o no mantener esa ley de impunidad.

Esa ley fue vista en su momento, junto a la Ley de Amnistía, como una salida hacia la democracia y al mismo tiempo como una continuación del "sin vencidos ni vencedores", emitido al fin de la Guerra Grande a comienzos del siglo XX. Pero la realidad es que si hubo vencidos, y esos vencidos no sólo fueron vencidos, sino que fueron masacrados y nadie quiere hacerse cargo.

Dudé mucho sobre este voto, me preguntaba si yo tenía derecho a juzgar sobre algo que no viví, pero me he dado cuenta que yo también lo viví y que pudo ser peor, y yo no quiero eso para el futuro, no quiero la amenza de la impunidad sobre el futuro de este país, suficiente mal nos hizo ya.

Yo pude ser Macarena Gelman o Victoria Julien, si no lo fui fue sólo por cuestiones del destino, de suerte o de tiempo, nada más. Sus padres pudieron ser mis padres, mis tíos o los de mis amigos.

Esta vez no pude quedarme en el medio, tuve que elegir un lado, y ésta es mi justificación.

domingo, 18 de octubre de 2009

El poder y la cruel realidad



Vargas Llosa no es santo de mi devocion, especialmente cuando opina sobre temas de actualidad, pero en este caso, estoy bastante de acuerdo con lo que dice en este artículo
Encuentro este párrafo esclarecedor sobre algunos de los problemas que afectan a nuestras sociedades de hoy, y lo más lamentable es que estos tres son sólo casos representativos, hay muchos anónimos como ellos.


"La generación a la que pertenezco dio varias batallas: por la revolución, el comunismo, la emancipación de la mujer, la libertad religiosa y la libertad sexual. Parecía que, habiendo perdido todas las otras, por lo menos en Occidente habíamos ganado esta última. Episodios como los que resumo en esta nota muestran que creer semejante cosa es una ilusión. ¿Qué clase de libertad sexual hay detrás de las villanías de este trío? Abusar de una niña de 13 años, gozar con adolescentes que son esclavos sexuales por culpa del hambre y la violencia y convertir en un burdel el poder al que se ha llegado mediante el voto de millones de ingenuos, son acciones que hacen escarnio de la libertad que precisamente clama porque en la vida sexual desaparezca esa relación de amo y esclavo que, en estos tres casos, se manifiesta de manera flagrante."

miércoles, 14 de octubre de 2009

Actualización

Como siempre nos toca sufrir a nosotros, ni la mística del Centenario nos salvó esta vez ...

Repechaje y a sufrir de nuevo ... Así es esto.