miércoles, 11 de febrero de 2009

Crisis va, crisis viene

Leer las noticias cada día se parece a una tortura atroz que me provoca una desazón difícil de explicar.
Mientras uno creería que todas estas nuevas herramientas y tecnología deberían llevarnos a un mundo mejor la realidad nos golpea en la cara con muestras de lo contrario.
Voy a aclarar que soy una optimista pero con los pies en la realidad. Creo en la bondad del ser humano y en la capacidad de redención de la gran mayoría, pero hay días como hoy en que la realidad me pega duro en la cara y casi pierdo las esperanzas.

Titulares del Día:

Altos ejecutivos de Merrill Lynch cobraron primas en secreto mientras el banco recibía ayudas

Acuerdo en el Congreso de EE UU para aprobar el plan de estímulo

La mujer de Madoff sacó 15,5 millones de una cuenta poco antes del arresto de su marido

Peugeot prevé 11.000 salidas "voluntarias" en 2009

General Motors reduce su plantilla en 10.000 personas
(*)

Y esto es sólo hoy, ni hablemos de la catarata de estos días anteriores, da la impresión que los miles de millones en ayudas se traducen exponencialmente en miles de despidos a nivel mundial, miles, perdón, millones al ritmo que va la cuenta.

Por esta región del mundo estamos bastante acostumbrados a las crisis económicas, sólo nuestros abuelos y algunos padres de más edad han vivido tiempos de bonanza de los buenos, los demás sólo conocemos el trabajo para apenas sobrevivir, la sobrecarga de horas, la frustración de los proyectos personales y de familia...

Primero vino la crisis allá por los 50, luego del boom que había significado la 2da Guerra Mundial para países básicamente exportadores de alimentos y materias primas, esa crisis combinada con las ideologías de época llevó a los enfrentamientos, las divisiones en democracias ya de por sí precarias y luego las dictaduras, las famosas dictaduras de los años 60 y 70 que nos dejaron no sólo el terror, el dolor y la debilidad en las instituciones sino también una deuda externa casi imposible de pagar.
Llegaron las democracias y con ellas primero las devaluaciones dado el desastre financiero que arrastrábamos y luego las imposiciones de los Bancos Internacionales, que había que privatizar, que la reducción de emisión de moneda, el control de la inflación... luego el intento de paridad con el dólar, nuevamente la privatización de entes hasta entonces públicos que se demostrarían nefastas a fines del siglo XX y comienzos del XXI, entre otras circunstancias, hasta que llegamos al 2001 y 2002 arrastrando las consecuencias de la devaluación de Brasil de 1999, con unos sistemas financieros y bancarios que funcionaban de cualquier forma, y saltó todo por el aire, nadie podrá olvidar por estos lados la imagen de De la Rúa abandonado la Casa Rosada en helicóptero en Argentina, y acá creíamos que podíamos estar a salvo ...

"Si Argentina se resfría nosotros estornudamos" ... y esta vez no estornudamos, nos dió congestión...
De un día para el otro el dólar pasó de valer 12 pesos uruguayos a valer 30, en una país en que todo lo industrial es importado ... los bancos cerraron sus puertas, los ahorros de la gente fueron secuestrados y lo demás es historia.

Ahora, tan sólo 7 años después, cuando sentíamos que de a poco comenzábamos a sacar la cabeza de esas aguas, otra vez la misma historia...pero esta vez los platos no los rompimos nosotros.

No soy economista, no sé nada de economía (salvo de la de mi casa), lo que cuento aquí es de lo poco que sé por la historia de nuestros países y por la historia oral de quienes lo han vivido. Lo interesante del caso es que cuando empezamos a ver paralelismos con la crisis actual hay nombres de grandes financieras que se repiten, estilos de maniobras, estafas ...

Me pregunto si en algún lado queda ética, moral, algo que impulse a quien tiene o maneja esas cantidades de dinero a usarlas en pro del bien de otros seres humanos y no sólo para su propia satisfacción personal.

Y también me pregunto cuánto de culpa tengo yo, cuánto hay de lo que yo hago, de lo que yo consumo, de lo que yo uso día a día que ayuda a que esto sea así. ¿Ese celular con el que mando mensajes de texto está manchado de sangre? ¿Se ha usado coltán del Congo en él? Estos championes de marca ¿fueron producidos por niños o por trabajadores explotados?
¿Tengo que ser más activa como ciudadana, protestar más, exigir más a quienes gobiernan?

No lo sé, pero seguro que en la respuesta a estas preguntas, hechas por cada uno de nosotros y formuladas de forma que no sólo encontremos la respuesta sino que además pidamos responsabilidades, hallemos un camino para salir de esto.

(*) No leo sólo este diario, pero hoy recurrí a él para todos los links.

7 comentarios:

Crika dijo...

Siempre he sido de la opinión que los GRANDES CAMBIOS no los hacen las naciones, ni los gobiernos, ni las organizaciones supranacionales, sino los individuos. Cuando nos asociamos y defendemos las mismas causas, entonces ganamos peso y fuerza para exigir cambios.
Desde este otro lado del charco estoy de acuerdo contigo, Selket y me encantaría participar de alguna forma en los cambios. A veces me he planteado hacer "vacaciones solidarias": ir con mis hijos a algún país de Africa para ayudar a levantar una escuela o a Bolivia donde tenemos un niño apadrinado para que vean cómo se vive en otras partes del mundo y la suerte que tienen ellos, para que crezcan como personas solidarias y responsables y no sólo como consumidores finales sin conciencia.
Bueno, que me emociono y me enrrollo demasiado ;)
un besote solidario

Selket dijo...

Eso mismo Crika, yo también me emociono y me enrollo. El post quedó un poco entreverado y hasta me olvidé del título, pero es que hace días que acumulo rabia con este tipo de noticias y ayer como que fue mucho...
Lo importante es eso, ser solidarios y contagiar al resto, así sean pequeños gestos pero ya sabemos que de pequeñas gotas está lleno el mar.

Un abrazo

Alba dijo...

No lo se yo muy bien tampoco. Nosotros intentamos hacer alguna cosa que esté en nuestras manos, como apoyar a varias ONG. Pero cada día surgen nuevas preguntas como tu las planteas: esto que estoy comprando, esto que estoy haciendo. No se, complicado.

Besos

Selket dijo...

Si complicado, pero creo que todos somos cada vez más concientes de que así no podemos seguir...
Mientras unos pierden esperanza de vida x obesidad otros mueren de hambre, es demasiado contraste y hasta demasiado cinismo creo yo.
Igual cada granito de arena cuenta, así que a no perder la esperanza.

Besos de agua salada

Heloïse dijo...

ummm... me gustó tu blog, y el tema que planteas. Yo soy de México y hemos sufrido bastantes crisis económicas. Nunca me había tocado una "en directo" la única que recuerdo(1994) me tocó cuando aún estudiaba y aunque me cambiaron de una escuela privada a una pública mi vida transcurrió de forma "normal"

Hoy tengo 29 años y el año pasado perdí mi empleo, la empresa no pagó la liquidación de acuerdo a la ley y estuve sin empleo 5 meses.

Debo decir que en cuanto a trabajo y otras cosas siempre he pensado que uno hace su propia fuerza... busqué, no me di por vencida, hice "trabajillos" aquí y allá y a pesar de todos los horribles vaticinios encontré empleo en enero, las condiciones son buenas y es en mi área de experiencia...

Por mi nuevo trabajo hablo todos los días a China... que es de las mejores economías ahora, es de los pocos que ha hablado de "disminuir su tasa de crecimiento" en lugar de tener retrocesos y también allá está muy mal, me hablan de cientos de empresas cerradas... de quiebras, de despidos... casi la misma historia que nosotros.

Lo que hablan de ayudar a países de África está bien, pero no olviden de voltear en su propia casa. Estoy segura que en su propio país hay gente muriéndose de hambre, en el mío las hay.

Tengo planes, proyectos... sueños. Pero no dependen del gobierno, somos nosotros los ciudadanos del planeta quienes debemos mejorar nuestro mundo, fomentar la investigación para dejar de usar petróleo, apagar la luz para ahorrar energía... pero muchas veces no queremos renunciar a nuestras comodidades, no queremos dejar de usar el auto, le damos importancia a las marcas de ropa... en lugar de comprar la ropa de una empresa local y así

Mi sueño? Poner una empresa... llevar productos de mi país al mundo y parte de la ganancia invertirla en investigación para generar ideas en mi país y lograr conservar parte del dinero, para dejar de comprar a los países desarrollados...

Mi mayor miedo?? Toparme con gente negativa... No poner sufieiente empeño... o no poder ayudar a todos los que lo merecen... y que mi esfuerzo se esfume en la apatía de los demás.

Bueno... esto salió más largo de lo que pensé...

un beso y me pasearé por acá de vez en cuando...

panterablanca dijo...

Yo hace trece años que vivo en crisis permanente, pero cada año un poquito más. Ahora he llegado a un punto de vivir al día, y me devano los sesos intentado pensar de donde sacar unos euros, o cómo hago para estirarlos lo máximo posible. Pero no me quejo, porque sé que hay gente que está en peor situación que yo.
Besos salvajes.

Selket dijo...

Helöise Bienvenida, coincido en tu visión, es cierto que no hay que ir muy lejos para encontrar gente que necesita de nuestra ayuda, pero también es cierto que de todos los continentes Africa es el que parece estar en peor situación. Yo sueño con poder aportar un grano de arena aquí en mi país, así sea lograr que un niño, sólo uno deje la calle y aspire a un futuro mejor.
Te espero caundo quieras y visitaré tu blog para conocerte mejor. Besos

Panterita, lamento que sea así, porque si bien es cierto que uno sabe que hay gente en mucho peor situación, también es cierto que cuando uno se ve obligado a estirar y estirar cada billete y, lo que es peor, ver que aún así no llegamos a fin de mes, es imposible no sentir preocupación y muchas veces angustia. Sobre todo si tenemos gente que depende de nosotros. (Padres, hijos, etc).
Ojalá que pronto salgas de esa situación y que esos que están peor que nosotros lo hagan también.
Besos