sábado, 22 de noviembre de 2008

Ojos...

¿Qué tienen los ojos de una persona para impactarnos tanto?





A mi personalmente me fascinan los ojos de los seres humanos y también los de los animales.

No en vano se dice que son el espejo del alma y tienen tanta importancia entre todos los humanos sin importar diferencias culturales o de otro tipo.


Me atraen poderosamente las miradas, me he enamorado de algunas personas sólo por su mirada y en todas mis relaciones ha sido un componente importante.




Sin distinción, me gustan todos los colores de ojos: claros (verdes, celestes, azules, grises, etc), oscuros, marrones, color miel; pero lo fundamental debe de ser aquello que la mirada trasmite, ésa chispa que conecta con nuestro interior y genera algo, una conexión especial, tal vez el reconocimiento de dos almas que han prometido encontrarse antes de vivir esta vida, o que se reconocen de una vida anterior.




Recuerdo haber leido hace muchos años que entre los tuareg* la gente se reconoce sólo por los ojos, sólo esa parte del rostro les basta para saber quien es quien.



Los ojos nos cuentan lo que pasa en el interior de una persona, a veces intuimos por las miradas lo que el resto del cuerpo no nos deja ver; vulnerabilidad en alguien aparentemente fuerte, tristeza en alguien que ríe, enojo en quien parece indiferente...



Hay miradas arrolladoras, miradas que nos dejan abrumados y sin respuesta; otras son cálidas y parece que nos abrazaran,ciertas miradas nos dejan helados y nos dan la sensación de habernos asomado al infierno, mientras que otras nos comunican una tristeza inexpresable en palabras, unas nos brindan seguridad, alegría, energías positivas y algunas nos perturban profundamente porque vemos en ellas que algo al interior de su portador no parece estar bien...



De mis amigos y familia puedo adivinar el estado de ánimo real sólo con ver sus ojos, no sé si los míos son tan transparente para ellos pero creo que si. Es cierto que a veces no son sólo los ojos los que hablan, hay gestos, tonos de voz, pequeños detalles que sumados generan un todo. Como sea lo cierto es que soy de esas personas que prefiere mirar profundo a los ojos y escuchar los tonos de voz para leer entre líneas y saber qué es lo que realmente dice quien está frente a mi.




No se bien como los demás perciben mis ojos, yo creo que son bastante francos, pero que se ensombrecen cuando me enojo.
Y estoy segura de que es muy fácil darse cuenta de que estoy triste o desanimada.



A veces mis ojos y mis gestos no son correctamente leídos y eso genera inconvenientes, pero creo que eso nos pasa a todos, especialmente a las mujeres ...




Una última confesión, me encantan los ojos con miradas de ángel-demonio, como algunas de las que puse acá, especialmente si son ojos negros. Son mi debilidad más profunda, no sé resistirme a unos ojos que me miran así.


Seguro que reconocen varias de esas miradas, las elegí bastante conocidas exceptuando dos que no por eso son menos hermosas.





* Los tuareg son un pueblo nómade del desierto cuyos integrantes se cubren de pies a cabeza contra el calor, incluído un turbante que cubre la mayor parte de la cara al modo árabe y sólo deja ver los ojos.


4 comentarios:

A dijo...

Yo hubiera elegido como título "Miradas...", hay ojos normales y miradas que hablan solas, el gesto, la forma, la intensidad...

Y, confieso también esa atracción acerca de esas miradas de angel-demonio, esas miradas dulces, pero que irradian algo... miradas pícaras, sensuales, y perversas.

Besos

Selket dijo...

Hola A, bienvenid@ al blog. Es cierto lo que dices, pero no son sólo las miradas, la forma de los ojos también influye en como los percibimos, si son alargados o redondeados, achindos etc, y ni hablar de su marco, las cejas, que tanto influyen también en la expresión.

Me alegra qe coincidas en el aprecio de las miradas.

Saludos

Sayuri dijo...

Ojos, miradas…
Son maneras distintas de decirlo, pero creo que todos entendemos lo que expresas. Hay miradas que se nos clavan en el corazón, en la mente, en el alma.
Yo encontré esa mirada y ya no veo otra.
Lo más maravilloso es que es misma persona puede mirarme de distintas formas, pero cuando menos lo espero su mirada se transforma, entonces atraviesa mi alma.
Un bonito post Mí querida Selket

Selket dijo...

Me alegro de que te haya gustado. Yo también encontré un par de ojos que me miran de una forma especial, unos ojos que sólo con mirarme pueden transformar mi estado de ánimo.

Besos